BLOG DE ANTONIA MARÍA CARRASCAL

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28 de octubre de 2020

MIS PERSONAJES

 

Hola, amigos. Mientras llegan, me gustaría que fuerais conociendo a alguno de los personajes del divertido libro de poemas infantiles Poemas Terrorrísicos.

Hoy os presento a DRACULÍN.

¿Creéis que Draculín puede dar miedo? ¿Sí? ¿No? Dime qué te parece y yo te diré si aciertas.


14 de octubre de 2020

7 de octubre de 2020

POEMAS TERRORRÍSICOS


 Cualquier tipo de trabajo que desarrollemos deja en nosotros honda huella pero, cuando el cometido de toda una vida ha sido educar a peques y adolescentes, es el/la profe quien más riquezas obtiene: alegría de vivir, el dar sin pedir nada a cambio, valorar que es mejor el perdón que lamerse las heridas... Por eso he dedicado mi nuevo libro de poesía infantil. "Poemas Terrorrísicos" a todos los que fueron mis alumnos y les doy las gracias por haber formado parte de mi vida.

Esta es la cita: 

A todos aquellos que fueron mis alumnos y de quienes aprendí las cosas más importantes.

30 de julio de 2020

A mis amigos de este hemisferio les comento: lo más grato que encontraréis este verano es la frescura de estos poemas infantiles y que podéis regalar a vuestros hijos o nietos (o a los de vuestros parientes y amigos). Con el humor y el amor de estos POEMAS TERRORRÍSICOS, los veréis ir a la cama sin pedir una luz encendida. Ah, ¡¡y viene con la correspondiente versión inglesa!!. Las ilustraciones son un amor.


18 de enero de 2020

Dejo aquí el enlace al vídeo que sirvió como presentación del libro de relatos COMO SI FUESEN PERSONAS. Un relato alusivo a las personas que creen que dialogar es escucharse a sí mismas Que lo disfrutéis.

https://www.youtube.com/watch?v=E0JkkuTyL3Y&t=1s

13 de enero de 2020

Con gran alegría, recibo la opinión de un lector de COMO SI FUESEN PERSONAS. Se trata del periodista cubano Yusnel Fleites. Gracias, Yusnel por tan bellas palabras.


La lectura de Como si fuesen personas, de Antonia María Carrascal, me llevó de regreso a ese momento, ya lejano en el tiempo, en que por fin descubría cuál sería el propósito de mi existencia. Sucedió entonces con otro buen libro, Cuentos completos, de Onelio Jorge Cardoso, para muchos un referente ineludible de la cuentística cubana de la segunda mitad del siglo XX.
Como si fuesen personas tiene también ese poder iniciático, ese hálito brujo que nos conduce a la aceptación impostergable de que el universo literario nos acaba de reservar un cupo.
Las veintidós historias que conforman este libro comparten un denominador común: la aparente insignificancia de lo que se cuenta; sin embargo, con ellas revisitamos los pilares fundamentales de la vida, los puntos originarios de todo gran conflicto humano y nunca —algo que me gustaría resaltar— desde la pedantería intelectual, la pomposidad estilística o el hermetismo desmedido. Antonia María Carrascal tiene la virtud de ser sencilla y contundente en el lenguaje, diáfana en sus pretensiones, y certera con cada tema/diana a donde apuntan sus argumentos.

29 de octubre de 2019

RECEPCIÓN DE PREMIO DE RELATO


Mañana feliz la del pasado domingo en la recepción del primer premio de relato del XXI certamen Javier Santos García en El Viso del Alcor por UN DULCE TRÁNSITO del que soy autora. Mis felicitaciones a los demás premiados. Copio aquí el relato ganador.


UN DULCE TRÁNSITO


«El chico puede despertar de un momento a otro», le había dicho el médico hacía unos instantes, y a Mónica le pareció que ya podía llevar a cabo el propósito que concibió hacía un mes. Sacó de su bolso un objeto que guardó en el bolsillo de su abrigo, tomó el ascensor y salió a la calle.

Libre por fin de la asepsia hospitalaria, cruzó el jardín y aspiró con agrado el olor de las plantas regadas por la lluvia reciente. Eran las trece treinta. Tengo tiempo, se dijo, y apresuró el paso. Esta vez fue el aire enrarecido por la contaminación de los coches el que se apoderó de sus pulmones.

En sus pesquisas anteriores, había averiguado que la oficina a donde se dirigía cerraba a las catorce en punto. Después de todo, pensó, es una suerte que todo esté en el mismo complejo: el hospital, la funeraria, el tanatorio… Mientras caminaba, recordó sus tiempos de estudiante. El viejo Freud había establecido un paralelismo entre Eros y Thanatos, como un binomio entre los cuales transcurre la vida. Eros, como principio vital, el amor que todo lo une y que da impulso, y Thanatos, el dios heleno de la muerte. Pero a ella le había tocado además “bailar” con el hermano gemelo de Thanatos: Hipnos, dios del sueño y, en cercana analogía con este, sueño del que cabe la posibilidad de no despertar.
A las trece cincuenta, atravesó la puerta que avisó de su llegada con un lúgubre tintineo de campanas. Como un espectro que toma cuerpo, una figura pálida, menuda y enlutada se alzó, rodeó la mesa de despacho y le retiró la silla. Cuando Mónica estuvo sentada, el personaje anduvo unos pasitos hacia atrás inclinado en semireverencia, rodeó nuevamente la mesa y ocupó el sillón del otro lado. Solo entonces, en tono triste y una octava más baja de lo que cabía esperar, el hombre saludó.
—Funeraria EL DESCANSO a su servicio, señora. ¿En qué podemos ayudarla?
Mónica controló la repulsa que la dominaba y extendió los labios con una sonrisa seductora.
—Me gustaría saber cuánto cuesta morirse.